Durante la pandemia muchas personas en León se hicieron una pregunta que hasta entonces parecía lejana:
¿Y si me pasa algo antes de poder ir a la notaría?
En aquellos meses en los que moverse era complicado, algunas personas decidieron dejar por escrito sus últimas voluntades en casa, de su puño y letra. Lo mejor que pudieron en aquellas circunstancias. Con los medios que tenían y los conocimientos de los que disponían.
La ley española contempla esta posibilidad. Se trata del llamado testamento ológrafo.
Pero no es tan sencillo.
Lo que muchas familias descubren después es que hacer un testamento en casa no significa que todo esté resuelto. En realidad, cuando llega el momento de aplicarlo, el proceso puede ser bastante más complejo y caro que cuando el testamento se otorga ante notario.
Los problemas que surgen al fallecer un ser querido se suman al dolor de la pérdida.
Hoy veremos qué es exactamente un testamento ológrafo, qué hay que hacer para que sea válido y qué ocurre después del fallecimiento.
Qué es un testamento ológrafo
El testamento ológrafo es aquel testamento íntegramente escrit
No interviene ningún notario en el momento de redactarlo. No se identifica a su autor, ni se le asesora jurídicamente.
La persona simplemente escribe sus últimas voluntades en un papel y lo guarda donde considere oportuno.
Esta figura está regulada en el Código Civil español (artículos 688 y siguientes) y existe desde el año 1889. También se reconoce en aquellas comunidades autónomas con derecho foral propio.
La ley la admite como una forma válida de testar, pero establece condiciones muy concretas para que el documento tenga eficacia jurídica.
Además, conviene tener en cuenta algo importante: el testamento ológrafo no produce efectos automáticamente cuando la persona fallece. Antes debe pasar por un procedimiento específico.
Requisitos para que un testamento escrito en casa sea válido
Para que un testamento ológrafo sea válido en España deben cumplirse varios requisitos fundamentales.
Como todos los testamentos, no produce efecto hasta el fallecimiento del testador.
La voluntad del testador debe estar escrito completamente a mano
El documento tiene que estar escrito de puño y letra por el propio testador.
Esta escritura manual es precisamente uno de los factores que permitirá comprobar posteriormente su autenticidad.
Debe estar firmado
El testamento debe incluir la firma del testador. Aquella que normalmente suele usar.
La firma es esencial porque es otro de los elementos que permite identificar con mayor seguridad a la persona que lo ha redactado.
Debe incluir la fecha
Es obligatorio que aparezca la fecha completa: día, mes y año.
Este detalle es muy importante porque puede haber varios testamentos diferentes y la fecha permite saber cuál es el último. Éste último será el único que valga.
El testador debe ser mayor de edad
A diferencia de otros testamentos, el ológrafo sólo puede otorgarlo una persona mayor de edad.
Si alguno de estos requisitos falta, el documento puede no producir efecto.

¿Qué hay que hacer cuando el testador fallece?
Es entonces cuando empiezan los trámites para otorgar validez a este documento.
Cuando alguien fallece, el testamento ológrafo no puede utilizarse directamente para otorgar la escritura de herencia.
Primero debe seguir un procedimiento llamado adveración y protocolización.
Para entendernos, lo que ocurre, básicamente, es lo siguiente:
- El documento debe presentarse ante notario.
- Debe comprobarse que realmente fue escrito por la persona fallecida.
- Se pueden utilizar testigos, documentos comparativos o incluso peritos calígrafos.
- Si se acredita su autenticidad, el notario lo incorpora a su protocolo.
Solo después de este proceso el testamento puede utilizarse para tramitar la herencia.
El plazo para presentarlo ante notario
La ley establece un plazo concreto y máximo de cinco años para realizar las gestiones posteriores.
Aquella persona que tenga en su poder un testamento ológrafo debe presentarlo ante notario en un plazo máximo de cinco años desde el fallecimiento del testador.
Si ese plazo se supera, el testamento puede perder su eficacia.
Además, la persona que tenga el documento está obligada a presentarlo. Si lo oculta o lo destruye, podría incurrir incluso en responsabilidad por los daños causados a los herederos o incluso perder su condición como tal heredero.
¿Y si hay varios testamentos ológrafos?
En ocasiones se encuentran varios documentos distintos.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando una persona escribe un testamento en casa y después cambia de opinión y redacta otro nuevo.
También puede haber tachados o interlineados en el propio testamento que deben salvarse.
En estos casos, la respuesta es clara: prevalece el testamento más reciente, siempre que sea válido.
Por eso la fecha (e incluso la hora) es tan importante en este tipo de documentos.
El problema surge cuando las fechas no están claras o el contenido no se ajusta a la ley. Y a menos que el testador en cuestión tenga conocimientos de derecho, hay bastantes posibilidades de que ocurra esto último.
Los problemas más habituales del testamento ológrafo
En la práctica notarial aparecen con relativa frecuencia dificultades como estas:
- El documento no tiene fecha o la fecha es incompleta: que por ejemplo falte el día o no sea legible el guarismo
- Existen dudas sobre la letra o la firma: muchas veces este testamento se otorga cuando el testador está enfermo, y eso puede hacer que la letra cambie
- El contenido está redactado de forma confusa: por la misma razón que lo anterior o porque se redacte en varias veces
- El documento no aparece o se ha perdido.
- Surgen varias versiones distintas del testamento.
No es simple teoría ni sería la primera vez que se declara nulo.
Cuando ocurre alguna de estas situaciones, el procedimiento se suele complicar mucho e incluso acabar en conflictos entre herederos en el Juzgado. Lo que nunca queremos.
Qué pasó con los testamentos durante la pandemia
Durante los meses más duros de la pandemia hubo gente a la que no le quedó más opción que plantearse esta posibilidad.
La imposibilidad de desplazarse, un cruel triaje que podría dejar sin esperanzas al testador o simplemente la imposibilidad de acceso inmediato a una notaría llevó a algunas personas a escribir sus últimas voluntades en casa como última oportunidad para manifestar su voluntad.
En algunos casos estos documentos sirvieron para que los herederos tuvieran un título válido.
En otros, sin embargo, generaron problemas posteriores precisamente por las dudas sobre su autenticidad, la forma en que estaban redactados o las incorrecciones jurídicas.
Esta experiencia dejó claro dos cosas: que no es la mejor opción para organizar la herencia, y que un testamento otorgado en tiempo y forma ante Notario en León es una fuente de tranquilidad.
Testamento ológrafo vs testamento ante Notario en León
La diferencia principal entre ambos no está solo en quién y cómo se redacta, sino en la seguridad jurídica que ofrece cada uno.
Cuando el testamento se otorga ante notario:
- el testador recibe asesoramiento jurídico
- el documento se redacta con precisión legal
- el testamento queda conservado en el protocolo notarial
- se comunica al Registro de Últimas Voluntades
Gracias a ello, cuando llega el momento de tramitar la herencia todo el procedimiento suele ser mucho más sencillo.
En cambio, el testamento ológrafo requiere comprobar primero que el documento es auténtico y válido.
¿Se puede presentar un testamento ológrafo en una notaría de León?
Se debe.
Cuando aparece un testamento ológrafo tras el fallecimiento de una persona, los interesados deben acudir a una notaría para iniciar el procedimiento de adveración y protocolización.
El Notario de León analizará el documento, comprobará si cumple los requisitos legales y determinará qué pruebas son necesarias para acreditar su autenticidad.
Una vez finalizado ese proceso, el documento podrá incorporarse al protocolo notarial y utilizarse (por fin) para tramitar la herencia.
¿Y cuánto cuesta?
Escribir un documento en tu casa, siempre es gratis.
Pero los trámites posteriores de adveración y protocolización suponen un coste mucho mayor que el de un testamento notarial ordinario.
Este proceso requiere:
- intervención de testigos
- informes periciales caligráficos
Es decir, lo que parece una solución sencilla puede acabar siendo más caro y más complejo para los herederos.
Nuestra ley admite la opción de hacer testamento en casa mediante un documento escrito a mano.
Sin embargo, está claro que debería ser el último recurso. Hay formas más sencillas de organizar una herencia. Para eso estamos nosotros.
El testamento ológrafo puede ser útil en situaciones excepcionales o de urgencia. Pero cuando es posible acudir a una notaría, otorgar testamento ante notario suele evitar muchos problemas futuros para la familia.
Porque al final, lo importante es que la voluntad del testador quede clara y pueda aplicarse sin conflictos cuando llegue el momento.
¿Qué pasa si hay varios testamentos escritos a mano?
Se aplica en todo caso el más reciente, siempre que sea válido.
Por eso es fundamental que el testamento incluya una fecha clara (y a ser posible hora).
¿Se puede impugnar un testamento ológrafo?
Como todos. Pero en el caso de los ológrafos, además se puede impugnar si:
- hay dudas sobre su autenticidad
- no cumple los requisitos legales
- su contenido es contrario a la ley
Esto puede acabar en un procedimiento judicial entre herederos.
¿Puedo llevar el testamento ológrafo que me he encontrado a una notaría en León?
Debes, para poder iniciar el procedimiento de validación del documento.
Analizaremos el testamento y te informaremos de los pasos necesarios para que pueda tener efectos legales.




